Y es que no todo tienen que ser aviones teledirigidos, en este
caso os traemos nada menos que un Pterodáctilo que vuela
con control remoto y que podemos manejar a nuestro gusto para
que surque los cielos.
Tiene una autonomía de vuelo de 10 minutos, debiendo ser
recargado una vez gastada la batería durante 30 minutos.
Si bien su despegue puede ser controlado su aterrizaje no tanto,
por lo que para evitar cualquier desperfecto al Pterodáctilo
o a quien lo rodee, está hecho con una espuma compacta
que evita que pueda estropearse o que realice algún chichón
a alguien.